spike lee blakkklansman'BlacKkKlansman' una cinta potente y demoledora, ya en cartelera

BlacKkKlansman, una comedia negra, intensa y explisiva; ganadora del 'Gran Premio del Jurado' en Cannes este año, tiene el toque distintivo del gran cineasta Spike Lee, donde conjuga el cine de genero y político con su habitual potencia en la narrativa, una auténtica 'obra cinematográfica'.

Su nueva entrega, ambientada en Colorado Springs, en los años 70, llegó a los cines norteamericanos al conmemorarse un año de los trágicos eventos ocurridos en la ciudad de Charlottesville, Virginia, el 11 de agosto del 2017, donde Heather Heyer, una mujer de 32 años murió atropellada junto a otros manifestantes, cuando un grupo de nacionalistas y supremacistas blancos tomó las calles de la ciudad en señal de protesta por la remoción de los monumentos que hacían honor a los héroes de la Guerra Civil Estadounidense. Los manifestantes portaban armas de fuego, coreaban cantos racistas y ondeaban banderas con la swastika nazi, terminando en tragedia, luego de que un automóvil embistiera a un grupo opositor conformado por activistas y defensores de los derechos civiles. El presidente Donald Trump, calificó el hecho como la respuesta de “buenas personas” a un grupo violento.

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Esta fue la inspiración para Spike Lee, cuyo cine siempre ha sido activista y una denuncia social, expandido en una carrera de cuatro décadas. Desde Do The Right Thing a finales de los ochentas hasta Chi-Raq, retratando los problemas y las injusticias a las que se enfrentan las comunidades afro-americanas del país y BlacKkKlansman es parte de su repertorio, donde el director expone el pasado de una nación que aún continúa atrapada en medio de una retórica llena de odio y xenofobia.


El thriller cuenta la historia de Ron Stallworth, un policía afroamericano en 1978 que tratando de seguir los pasos de Shaft, el héroe principal de una cinta del sub-género, decide convertirse en detective cuya primera misión es tratar de infaltrarse en el Ku Klux Klan, luego de ver un anuncio en el periódico local en el que están buscando nuevos miembros. No solo consiguió ser miembro, si no que logró ascender hasta convertirse en jefe de la división.

Obviamente, existe un pequeño inconveniente: nuestro protagonista es afro-americano. Con tal de realizar una investigación exitosa, Ron recluta a su compañero Flip Zimmerman (Adam Driver), un policía de origen judío, para que éste se haga pasar por él en las reuniones de la organización, logrando sabotear varias actividades que quería llevar a cabo este clan.

Mientras que Ron sigue en contacto con el clan vía telefónica, Flip se convierte en la imagen frente con los miembros de la congregación local. Todo comienza a complicarse cuando Ron descubre que el grupo quiere hacerle daño a una activista llamada Patrice (Laura Harrier), por quien comienza a desarrollar cierta afección, al tiempo que uno de los miembros del clan sospecha sobre la verdadera identidad de Flip.

John David Washington, hijo del oscarizado Denzel Washington, es la verdadera revelación de la cinta. Washington hace un extraordinario trabajo al interpretar a un joven lleno de ilusiones que poco a poco va percatándose de las injusticias sociales provocadas por sus mismos compañeros de trabajo, mientras Adam Driver (star wars) proporciona cierto balance a la historia cuyo personaje comienza a visualizar su vida desde la perspectiva de su compañero, tanto así que lo llevan a reflexionar sobre su origen y su postura ante el discurso de odio de quienes le rodean.

Más alla de entretener y robarnos algunas risas, BlacKkKlansman busca generar inconformidad en el espectador, ya sea por medio de sus diálogos o de las situaciones que se van desarrollando a lo largo de sus 135 minutos de duración. Esa inconformidad es necesaria para que abramos nuestros ojos, nos llenemos de coraje, y alcemos la voz. Spike Lee es un activista que sabe utilizar perfectamente el medio cinematográfico para plasmar la rabia, la impotencia y el descontento que ha ido creciendo en las comunidades marginadas de los Estados Unidos y aunque resulte incómodo para algunos, su potente mensaje es lo que necesitamos para evitar que otra tragedia como Charlottesville vuelva a ocurrir.

 

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