cannes2018 danielacreamer festivalPor Daniela Creamer

Cannes, en su recta final. En la Croisette no cesan los pronósticos y las quinielas entre los miles de críticos internacionales y adeptos a la industria del séptimo arte sobre los títulos que merecen recibir en la ceremonia de premiación de esta noche la tan anhelada Palma de Oro, el máximo galardón del festival más prestigioso del planeta. Y es que la Competencia Oficial del certamen francés sigue, sin duda, manteniendo un nivel altísimo, a pesar de las quejas por la escasa presencia del cine de Hollywood en esta edición 71, y el amplio espacio otorgado tanto al cine asiático, como a nuevos y audaces talentos del cine de autor internacional.

Entre los favoritos están, sin duda, notables títulos: “Zimna Wojna” (Guerra fría), que confirma que el polaco Pawel Pawlikowski es un autor de primer nivel. La película retrata en maravilloso blanco y negro una apasionada historia de amor loco situada en los años de la posguerra. “BlacKkKlansman” del director afroamericano Spike Lee, provocador y sarcástico, narra con talento la historia real de Ron Stallworth, primer afroamericano que ingresa a la policía de Colorado Springs y logra infiltrarse, junto a su colega judío Flip Zimmerman, en las entrañas del Ku Klux Klan local.

Tambien es una férrea candidata “Lazzaro Felice”, de la directora italiana Alice Rohrwacher (ya ganadora del Gran Premio del Jurado hace cuatro años, con “Corpo celeste y Las maravillas”), que presento esta bella fábula que arranca como un documental –parte de una escandalosa historia real ocurrida en Italia, en los años 80- para derivar en lo místico, lo espiritual y lo fantástico. Y aunque genero opiniones muy contrastadas, no podemos dejar de mencionar “Le libre d’image” del frances Jean-Luc Godard, mimado del festival. En las últimas horas se estrenaron otros valiosos títulos recibidos con aplausos de directores como el iraní Jafar Panahi, y el italiano Matteo Garrone.

Por su parte, el reconocido Kore-Eda Hirokazu –asiduo del festival-con “Shoplifters” y el debutante en Cannes, Ryusuke Hamaguchi, con “Asako I & II” ratificaron el excelente momento que atraviesa el cine japonés. El primero nos cuenta en modo delicado y fascinante la historia real de una familia de pequeños delincuentes, pero desde su óptica intima. La segunda, se enfoca en la historia de una adolescente muy tímida que termina destapándose gracias a dos amores pasionales. Una apuesta poco convencional de un certamen tan famoso que este año opto por nuevos rumbos artísticos en su Sección Oficial y parece haber acertado ampliamente en sus elecciones.

Cabe resaltar también que Cannes conto en su programación con la mayor presencia iberoamericana en anos. Pese a la no inclusión de los grandes nombres del cine de la región en su sección oficial, la “Quincena de los realizadores”, apartado dedicado a descubrir talentos jóvenes y consagrarlos y el de la “Una cierta mirada” se enriquecieron con nuestro cine. Basta recordar los sonoros aplausos recibidos por “Petra”, del español Jaime Rosales, “Cómprame un revolver”, del guatemalteco-mexicano Julio Hernández Cordón, “Pájaros de verano” de los colombianos Ciro Guerra y Cristina Gallego, y “El Ángel”, del debutante argentino Luis Ortega, entre otros, para percatarnos que nuestro cine está pasando un gran momento de constante ascenso. Enhorabuena.

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