gusvansant berlinaleTres años después de que “The Sea of Trees" fuera abucheado en su Premiere en Cannes, el director Gus Van Sant se presento ayer en la Competición de la Berlinale para defender su nueva entrega “Don’t Worry, He Won’t Get Far on Foot", interesante biopic, aunque sin grandes brillos, sobre la redención de John Callahan, viñetista corrosivo, alcohólico y cuadripléjico, encarnado hábilmente por Joaquin Phoenix. Conocido por su talento y dedicación al cine de autor ("Elephant" y “Good Will hunting"), el realizador norteamericano se enfocó en el biopic de este artista grafico, gracias al fallecido Robin Williams quien estaba muy interesado en interpretarlo.

Alcohólico desde su adolescencia, Callahan quedo paralítico como resultado de un accidente automovilístico con solo 21 años de edad, lo que acentuó sus problemas con la bebida y lo llevo a adentrarse en el dibujo, pertinente terapia para enfrentar gradualmente su adicción. Fallecido en 2010, el pelirrojo se convirtió en un icono en Portland (Oregón), la ciudad de Van Sant. "Es alguien que siempre ha jugado con los límites", afirmo el cineasta, resaltando las características de su personaje. Las caricaturas políticamente incorrectas del diseñador son parte integral de esta película y ayudan a comprender mejor su sarcástica personalidad.

Phoenix, sentado junto al director en la rueda de prensa, recalco sobre Callahan que “su principal desventaja era la bebida”, y evito con mucha displicencia ampliar su preparación para su rol en la silla de ruedas. “Leí el libro cinco o seis veces", afirmó parcamente el actor, premiado el año pasado en Cannes por su actuación en "You Were Really Never Here".

Conmovedora, sin ser abrumadora, la película se centra en el accidente de John Callahan y su redención. Dedica un amplio espacio, hasta exagerado, a reuniones de alcohólicos anónimos y terapias grupales realizadas por dicho personaje en la vida real, y su necesidad de rememorar una infancia marcada por el abandono y el pesar. Como animador del grupo inspirado en Cristo, el actor Jonah Hill impresiona. El elenco fue complementado por Rooney Mara, como voluntaria medica sueca y luego su novia; y Jack Black, como atronador.

A pesar de sus buenas intenciones, la película, producida por Amazon, padece de una puesta en escena bastante convencional y un aire de déjà vu. En el intervalo, Van Sant ha puesto su talento al servicio de la miniserie "Cuando nos levantamos", sobre la lucha por los derechos de los homosexuales en Estados Unidos.

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